Chiapas en 10 días

Estoy emocionada de poder compartir mi experiencia de un inolvidable tour por Chiapas en 10 días, éste es el relato 1 de 10 de mi viaje a Chiapas, en cada uno de estos relatos te contaré las actividades y sitios visitados cada día por lo que te invito a que sigas leyendo, dejes tus comentarios y me acompañes a revivir los momentos que pasé en este fabuloso estado de la República Mexicana.

 

Día 1 – Inicia la Aventura

Por fin llegó el día esperado, hacía dos meses que mi esposo y yo hicimos la compra de nuestros boletos de avión y las reservaciones de hotel para un viaje que nos causaba mucha expectativa: conocer el Estado de Chiapas.

Habíamos escuchado muy buenas experiencias de amigos cercanos que habían tenido ya la oportunidad de viajar a este hermoso lugar y no lo pensamos más, estaba decidido, pasaríamos nuestras próximas vacaciones en Chiapas.

Después de varios meses de un constante estrés en nuestros respectivos trabajos, realmente deseábamos este viaje; queríamos relajarnos y disfrutar al máximo cada día.

Todo se había dado de manera espontánea y planear el viaje fue relativamente sencillo gracias a las sugerencias de nuestros amigos y a la información que puedes obtener de internet: desde recomendaciones de Hoteles en Chiapas, restaurantes, los principales atractivos turísticos de Chiapas y hasta el clima para ir preparados con la ropa adecuada.

Recuerdo que con el mejor ánimo madrugamos ese día; llegamos al aeropuerto de la Ciudad de México a las 5:30 am; documentamos equipaje y tomamos el primer vuelo hacia Tuxtla Gutiérrez. Eran las siete de la mañana cuando entramos al avión, eso nos daría la oportunidad de llegar temprano a nuestro destino y aprovechar el primer día.

Tuvimos un vuelo tranquilo y una hora más tarde estábamos aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Tuxtla Gutiérrez, un edificio moderno y funcional donde nos tomó solamente unos minutos alquilar un automóvil. Recuerdo la sensación al salir del edificio, eran ya las 9 de la mañana y el clima era perfecto, aproximadamente 22 °C, un cielo despejado y todo parecía indicar que tendríamos un día con mucho sol y caluroso.

La siguiente parada: nuestro hotel, así que salimos del área del aeropuerto y tomamos la carretera hacia Tuxtla Gutiérrez. Nos llamó mucho la atención la vegetación que vimos durante el trayecto, definitivamente vegetación tropical y muy abundante.

No tuvimos problemas con nuestra reservación, sin embargo por ser tan temprano, debíamos esperar para el “check in” de la habitación. Entonces decidimos desayunar en el restaurante del hotel y después de encargar nuestro equipaje con el personal de la recepción, no quisimos perder más tiempo, haríamos nuestra primera visita y el lugar elegido: el Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT).

Entrada al Zoologico Miguel Álvarez del Toro

Entrada al Zoologico Miguel Álvarez del Toro

Sin duda una muy buena experiencia, el zoológico está dentro de una reserva ecológica llamada “El Zapotal” y exhibe exclusivamente fauna regional del estado de Chiapas, algunas de estas especies se encuentran en peligro de extinción. Me fijé en la hora y ya pasaba del medio día, el sol caía a plomo, sin embargo, la abundante vegetación selvática nos proporcionaba una agradable sombra y hacía placentero nuestro recorrido a través de los andadores. Disfrutamos mucho al observar animales como el jaguar, tapir, jabalí, armadillo, mapache, jaguar negro, mono araña, mono saraguato; hermosas aves como el quetzal, guacamayas, tucanes, cotorras, solo por mencionar algunas de las especies que ahí se encuentran. Muchos de estos animales se encuentran en espacios abiertos lo que ayuda a que se desarrollen en su hábitat natural.

Flora y Fauna en el Zoomat

Flora y Fauna en el Zoomat

Fue un recorrido de dos horas y media donde los olores y sonidos de la naturaleza llenaron nuestros sentidos. Es admirable el compromiso que tiene este zoológico por la conservación de especies en peligro de extinción y su preocupación por la investigación, protección, difusión y educación ambiental.

Concluida nuestra visita, partimos hacia el hotel, eran casi las 4:00 de la tarde, deseábamos refrescarnos y descansar un poco. Nos habíamos levantado muy temprano y después de la caminata por el zoológico pedíamos a gritos un buen baño y, si era posible, tomar una siesta ya que el día todavía era largo y teníamos planeadas varias actividades más.

Revisé nuestro itinerario, el cual habíamos elaborado nosotros mismos. Así pues, con la pila recargada, haríamos la siguiente visita: el famoso y tradicional Parque de la Marimba.

Parque La Marimba, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Parque La Marimba, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Al llegar a este parque fuimos testigos del ambiente fenomenal que ahí se vive cada noche, a partir de las 6:00 pm en el pequeño kiosco se instala la marimba y experimentados músicos empiezan a tocar, llenando de alegría y entusiasmo a todos sus visitantes. Es increíble ver a niños, parejas jóvenes y adultos mayores bailando y gozando con la música. Nos llamó la atención ver a algunas mujeres portando el traje tradicional de Chiapaneca, luciendo mientras bailaban sus hermosos bordados y colores.

Personas Bailando en el Parque de la Marimba

Personas Bailando en el Parque de la Marimba

Nosotros no pudimos resistirnos y bailamos algunas piezas musicales, el repertorio era muy variado y al estar ahí, en ese pequeño parque disfrutando de una noche agradable y viendo bailar a la gente a nuestro alrededor pudimos entender que los chiapanecos están profundamente ligados a este instrumento musical,  es un símbolo indiscutible de su estado y es sinónimo de fiesta y convivio.

Como era de esperarse, después de bailar, moríamos de hambre. Iríamos a cenar a un restaurante muy recomendado por nuestros amigos: Las Pichanchas.

Restaurant Las Pichanchas

Restaurant Las Pichanchas

Llegamos al restaurante un poquito antes de las nueve de la noche, teníamos mucha expectativa sobre la comida tradicional chiapaneca y este lugar está ampliamente recomendado. El mesero nos sugirió empezar con una bebida tradicional llamada Pumpo, hecha a base de piña, jugo de limón, agua mineral y vodka servido en un recipiente  llamado guaje. Aquí lo divertido es que los meseros anuncian que servirán un Pumpo y tocan campanas y gritan: “Sale Pumpo”, “Ahí va el Pumpo”, “Llegó el Pumpo”, dando un toque muy original al momento de servir esta bebida.

Bailable Regional en Restaurant Las Pichanchas

Bailable Regional en Restaurant Las Pichanchas

Tuvimos suerte ya que al poco rato de haber llegado empezó un espectáculo de bailes regionales acompañados de la tradicional marimba, al ver toda esta algarabía el público se animó y participó haciendo sonar los “chinchines” repartidos para la ocasión. Mientras disfrutábamos de los bailes, llegó nuestra cena y he de decir que cumplió mis expectativas, probamos la sopa de chipilín, el salpicón tuxtleco, las tostadas turulas y el cochito chiapaneco. ¡Qué delicia de cena! Mejor imposible.

Habíamos  terminado nuestro primer día y lo habíamos pasado excelente, recuerdo que dormimos como piedras esa noche, al día siguiente nos esperaba el Cañón del Sumidero y Chiapa de Corzo.

 

Autor: Regina Cantú

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