Chiapas en 10 días, relato 3 de 10, San Cristóbal de las Casas

Café - Restaurante Casa Lum - San Cristóbal de las Casas

Dia 3

Descubriendo San Cristóbal de las Casas, hermoso Pueblo Mágico

Si has seguido nuestra aventura por Chiapas, sabrás que aquí inicia el relato 3 de los 10 días que pasamos descubriendo este hermoso estado.
Habíamos llegado a San Cristóbal la noche anterior así que por la mañana decidimos levantarnos un poco más tarde que los días anteriores. Queríamos disfrutar de nuestro cuarto en Casa Lum, era tan acogedor y lleno de detalles que simplemente nos invitaba a permanecer ahí.
El primero en levantarse fue mi esposo, se arregló y decidió salir a tomar una taza de café en una de las mesas que se encuentran en el patio del hotel; era una mañana soleada aunque todavía estaba fresco.
Yo lo alcancé más tarde y pedimos de desayunar, debo mencionar que el servicio y la comida nos parecieron excepcionales. Yuri, nuestra mesera, nos pasó pan de la casa, mantequilla y mermeladas caseras de mango y papaya; nos recomendó los huevos Casa Lum y los huevos divorciados, sin duda una excelente recomendación, disfrutamos también de un delicioso café.

Restaurante Casa Lum San Cristóbal de las Casas

Desayuno Restaurante Casa Lum San Cristóbal de las Casa

Después del desayuno salimos a caminar, teníamos planeado conocer los edificios coloniales y museos más importantes de la ciudad.
Así iniciamos nuestra caminata por el andador eclesiástico, que es uno de los principales andadores turísticos de la ciudad. A lo largo de esta avenida peatonal se encuentran edificios y lugares sumamente importantes, con una gran historia, por ejemplo: El Arco del Carmen, la casa de Diego de Mazariegos (fundador de la ciudad), el Museo de San Cristóbal de las Casas (MUSAC), la Catedral, el Parque Central, el Teatro Zebadúa y la Iglesia y Ex convento de Santo Domingo.

Fue un paseo realmente disfrutable; el centro de la ciudad es hermoso, muy bien conservado y lleno de vida. Además de apreciar la belleza de los edificios coloniales, pudimos vivir y sentir el espléndido ambiente de los andadores turísticos.

Recuerdo que el tiempo se nos fue volando, ¡había tantas cosas que ver!
El Arco del Carmen, la Catedral de San Cristóbal  y la Iglesia de Santo Domingo son edificios bellísimos, no nos cansábamos de tomar fotografías, son una muestra de la extraordinaria arquitectura colonial de esta ciudad.

El edificio donde se encuentra el MUSAC es igualmente bonito, nos comentaban que anteriormente era el Palacio Municipal y que después de varios meses en restauración por fin lo abrieron al público como museo. Tiene una explanada con un espejo de agua rodeada de arcos y la gente local lo conoce como el Parque de los Héroes.

Tuvimos también la oportunidad de conocer el ex convento de Santo Domingo,  aquí se encuentra el Museo de los Altos de Chiapas, donde se exhiben piezas prehispánicas, coloniales y una colección de textiles indígenas de la región.
Justamente afuera de la iglesia y ex convento de Santo Domingo se instala un mercado de artesanías al aire libre, lo que a mí más me gustó fueron precisamente los textiles elaborados por las mujeres indígenas. Encontré hermosas piezas bordadas a mano, otras hechas en telar de cintura, todas con colores vivos y llenos de identidad.
Por supuesto que compré algunas blusas, fundas y otras prendas; debo decir que el precio de estas artesanías sigue siendo bastante económico considerando el trabajo que se requiere para elaborarlas, por eso te sugiero que no regatees con las mujeres artesanas, ellas dejan en cada una de estas piezas parte de su ser, de su esencia y mantienen vivo el legado de sus antepasados.
Cuando nos dimos cuenta ya eran más de las 3 de la tarde, así que empezamos a caminar de regreso por el mismo andador y decidimos comer en alguno de los restaurantes de la Plaza San Agustín, una plaza con muy buen gusto donde puedes encontrar bares, restaurantes y tiendas, todo alrededor de un patio central. Definitivamente que esta  plaza tiene un gran ambiente y es altamente recomendable visitarla.

Zona Centro San Cristobal de las Casas

Saliendo del restaurante nos dirigimos al Museo del Ámbar, este museo está localizado en el ex convento de La Merced, un edificio con mucha historia: fue usado como convento, cuartel militar y prisión, actualmente alberga el museo que exhibe alrededor de 350 piezas de ámbar donde puedes ver desde joyas hasta piezas talladas con gran valor artesanal. Es un recorrido corto e interesante donde te explican la formación del ámbar, el proceso de extracción y te enseñan a distinguir entre el ámbar verdadero  y del falso.

Su precio es muy accesible, $25 pesos por persona.

Salíamos  del museo cuando recordamos un reto que nuestros amigos nos habían hecho: debíamos subir al Cerrito de San Cristóbal y tomarnos una foto desde arriba. Por suerte estábamos muy cerca, así que nos dirigimos a este lugar. Fue una sorpresa llegar y ver la cantidad de escalones que tendríamos que subir. De verdad que debes tener buena condición física para llevar a cabo este reto, sin embargo creo que el orgullo pudo más y después de subir más de 200 escalones por fin llegamos hasta arriba. Ahí  se encuentra una pequeña iglesia dedicada al santo patrono de la ciudad San Cristóbal Mártir. Nos sentamos a descansar y pudimos apreciar una bella vista panorámica de la ciudad, en verdad que el esfuerzo había valido la pena.
Descendimos sin contratiempos y caminamos nuevamente hacia el parque central, estábamos realmente cansados. Mientras regresábamos a nuestro hotel pudimos notar que  los andadores y sus terrazas cobran más vida a partir de las 6 de la tarde; muchos turistas y gente local, todos disfrutando del clima fresco de San Cristóbal tomando un buen café, una copa de vino o simplemente viendo el ir y venir de la gente.

Al llegar a Casa Lum, Janet, la recepcionista, nos recibió con una sonrisa y nos preguntó si podía ayudarnos con algo más, en realidad teníamos ganas de descansar un momento pues eran casi las 7:30 de la noche y habíamos pasado todo el día caminando.

Bar Casas Lum San Cristóbal de las Casas

Bar Casa Lum en San Cristóbal de las Casas

Un poco más tarde salimos a tomar una copa en el bar del hotel, notamos que el bullicio en la calle seguía y no sé si fueron esas copas, la compañía o el lugar, pero de pronto caí en la cuenta de que reíamos completamente relajados, muy lejos de las preocupaciones de la vida diaria y en ese momento comprendí que San Cristóbal ya había hecho su magia en nosotros, sin lugar a dudas que es un Pueblo Mágico.

Autor: Regina Cantú

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