Un lunes sin carne no mata a nadie

Lunes sin carne es una campaña mundial que busca motivar a no consumir carne durante el día lunes como estrategia para mejorar la salud de las personas y del planeta.

 

La campaña fue relanzada en el 2003 por el “Centro por un futuro vivible de la escuela de salud pública Johns Hopkins Bloomberg en colaboración con más de 20 escuelas de salud pública de los Estados Unidos de Norteamérica.

 

Durante la primera guerra mundial, el presidente norteamericano Woodrow Wilson emitió una proclamación llamando al pueblo a evitar el consumo total de carne los días martes y a evitar al menos una comida diaria  sin productos cárneos. Esto con el fin de reducir el consumo de productos básicos que ayudaran a evitar el racionamiento de alimentos en el país, y ayudar así a proveer de alimentos a la población de países europeos en guerra donde la producción y distribución de éstos había sido afectada por el conflicto.

 

La campaña fue de nuevo utilizada durante la segunda guerra mundial y a partir de ahí organizaciones ambientalistas y de salud pública se han apropiado de la estrategia para posicionar temas sobre alimentación sana y conservación al medio ambiente.

 

En 2016, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como FAO (por sus siglas en inglés), publicó el reporte “La larga sombra del ganado” donde se analiza a profundidad los diferentes y considerables impactos del sector pecuario mundial en el medio ambiente como una estrategia para llamar la atención de técnicos y público en general sobre la responsabilidad que la producción animal tiene sobre los ecosistemas.

 

Este reporte señala que el sector pecuario es uno de los dos o tres sectores que más contribuyen a los problemas ambientales, a todas las escalas, desde local hasta global. Algunos de los efectos ambientales que se han asociado con la producción de carne son la contaminación atmosférica a través del uso de combustibles fósiles y el metano animal, los residuos de efluentes y el consumo de agua y la pérdida de ecosistemas por la transformación geográfica para tierras destinadas a la producción de ganado.

 

Si bien en general la producción de alimentos y la demanda de estos provoca condiciones de alto estrés para la economía, las sociedad y el medio ambiente, en particular la producción de carne es la que más contribuye a esto. Derribar bosques para dar paso a producción de granos que serán destinados a consumo de ganado para producción de carne no es precisamente una fórmula efectiva para el medio ambiente, considerando que dos terceras partes del ganado no se usa o se pierde en residuos, y que el metano animal es exponencialmente más dañino que el CO2.

 

Aunque Lunes sin carne en México llegó de manera oficial en 2011, miles de personas y algunas organizaciones, instituciones públicas y empresas han adoptado la campaña para hacer conciencia sobre la sana alimentación y reducir así el impacto de la demanda de productos alimenticios sobre el planeta y sus ecosistemas.

 

 

Si bien los esfuerzos para transformar la realidad de nuestro planeta hacia un desarrollo sustentable necesitan de acciones drásticas y contundentes, lo cierto es que cualquier acción abona, sobre todo cuando vienen para mitigar los impactos de un sector altamente contaminante. Al final, reducir nuestro consumo de alimentos cárneos una día de la semana, estaremos reduciendo cerca del 15% de nuestras emisiones por alimentación, y si esto se hace de lunes a viernes, el porcentaje se incrementa en un 70%.

 

La incidencia del ganado en los problemas ambientales es un tema que poco se relaciona con el cambio climático, pero que tiene un gran impacto y la demanda de estos productos una responsabilidad del mercado, que somos todos, gobiernos, empresas y sociedad, por lo que tomar acciones en lo particular y adoptar un lunes sin carne es una buena idea si se quiere ayudar al planeta.

 

Además un día sin carne no mata a nadie, pero evita que miles de animales mueran para nuestro placentero consumo.

Autor: Eduardo Flores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *